El investigador jefe de la ONU en Irak llama a un juicio «justo e imparcial» a los yihadistas

Un juicio «justo e imparcial» a los terroristas del Estado Islámico (EI) está «en el interés de todos los países» pero exige «determinación y no complacencia», afirma en una entrevista exclusiva con Efe el criminalista Karim Khan, designado por el Consejo de Seguridad de la ONU para reunir pruebas sobre los crímenes yihadistas en el derrotado «califato».  EFE

La Haya, 12 jun (EFE).- Un juicio «justo e imparcial» a los terroristas del Estado Islámico (EI) está «en el interés de todos los países» pero exige «determinación y no complacencia», afirma en una entrevista exclusiva con Efe el criminalista Karim Khan, designado por el Consejo de Seguridad de la ONU para reunir pruebas sobre los crímenes yihadistas en el derrotado «califato».

Lleva residiendo en Bagdad desde enero y ya le ha dado tiempo a localizar y exhumar decenas de fosas comunes en la zona norte de Irak, a hablar con decenas de mujeres yazidíes violadas por los extremistas entre 2014 y 2017, y a acumular evidencias que puedan ser presentadas y encajen en tribunales nacionales o en una posible Corte Penal Internacional para los crímenes yihadistas.

Su «principal imperativo y restricción», dice, es lograr que los juicios a los yihadistas sean «justos e imparciales, adaptados a los estándares internacionales» y basados en pruebas fidedignas aprobadas por los criminólogos y juristas «de tal manera que la veracidad de las evidencias» sea reconocida por la Justicia.

Recuerda que esta investigación «no es un favor» de la ONU a las víctimas, es «su derecho a ver justicia» y es también necesario «retar (en los tribunales) a una ideología» como la yihadista, pues eso tendrá y tiene «su impacto en la estabilidad de un país, una región y en el mundo entero».

Khan está elaborando un informe de investigación único solicitado por el Consejo de Seguridad, el único organismo que puede autorizar la creación de un tribunal internacional para que estos crímenes no queden impunes, en el que incluirá todos los detalles y evidencias incriminatorias de los hombres y mujeres yihadistas que han cometido estos años crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio.

No puede dar muchos detalles del curso de sus pesquisas, pero asegura sentirse «constantemente inspirado por el heroísmo de los supervivientes, que hacen nimios los problemas burocráticos» con los que tiene que lidiar ante las autoridades iraquíes y las «dificultades legales de construir» un caso judicial de esta envergadura.

Reconoce la existencia de algunos «retos». Las diferentes comunidades del país hacen que haya «estigmas, tradiciones, diferencias culturales y sociales, que hacen difícil que mujeres, niños y minorías hablen» de lo ocurrido, pero asegura que es su trabajo «garantizar las condiciones» para que cooperen, como con el programa de protección de testigos que puso en marcha a su llegada a Irak.

«Soy optimista pero no ingenuo», dice este especialista británico en Derecho Penal Internacional sobre la celebración de un posible juicio internacional por estos crímenes.

Uno de los puntos centrales de su trabajo, afirma, son «los niños nacidos de violaciones sexuales» por parte de los terroristas y asegura que «lo primero es reconocer que este no es un tema fácil» de tratar porque da pie a «emociones conflictivas».

El también Asesor Especial del Secretario General de la ONU recuerda que los líderes de las comunidades religiosas iraquíes tienen «un gran papel que jugar» en esta cuestión y, antes de formar su equipo de investigadores, Khan se reunió primero en Irak, entre otros, con el ayatolá Ali al Sistani, líder de los musulmanes chiíes y el cardenal Louis Raphael I Sako.

Por principios legales, morales y religiosos, añade, «todos los niños nacen inocentes» y hayan nacido o no con consentimiento de la madre «son vidas humanas y no pueden seguir siendo victimizados… deben ser criados y aceptados» por la sociedad, subraya durante su visita a La Haya para llamar al «fin de la guerra en los niños», una campaña de Save the Children.

«El estigma debe señalar al perpetrador y no a la víctima. Y si no es por derechos humanos, que sea por un tema práctico: si estos niños no son aceptados y tratados con la humanidad que se merecen como niños e inocentes ¿dónde van a ir? ¿a qué país, familia y hogar? ¿a qué sociedad van a pertenecer?», se pregunta.

Su pauta es ir «despacio pero sin pausa», porque quiere evitar a toda costa un «fiasco de alto nivel» que vaya a «decepcionar» a las víctimas y testigos, aunque es consciente de que hay que «moverse rápido porque los supervivientes han estado esperando justicia» desde 2014.

«Cada día que pasa es un día más sin hacer justicia», añade Khan, que cuenta con medio centenar de expertos internacionales en su equipo de Investigadores de la ONU para la Promoción de la Responsabilidad por los Crímenes del EI en Irak (UNITAD).

Imane Rachidi